Cómo no terminar endeudado en las fiestas de fin de año
Diciembre puede ser el mes más caro del año si no lo planeo con tiempo. ¿Por qué? Por la Navidad y todo lo que acompaña a esta celebración. Pero tranquilo, que evitar deudas en Navidad no exige cancelar la fiesta: exige medir cada peso contra tu capacidad de pago real. Por eso, en este artículo te explico cómo ahorrar para Navidad, cómo armar un presupuesto para fin de año y cómo controlar los gastos de diciembre.

Diciembre puede ser el mes más caro del año si no lo planeo con tiempo. ¿Por qué? Por la Navidad y todo lo que acompaña a esta celebración. Pero tranquilo, que evitar deudas en Navidad no exige cancelar la fiesta: exige medir cada peso contra tu capacidad de pago real. Por eso, en este artículo te explico cómo ahorrar para Navidad, cómo armar un presupuesto para fin de año y cómo controlar los gastos de diciembre.
Por qué diciembre descontrola tantos presupuestos
Primero, la ilusión de holgura: el aguinaldo, pagadero a más tardar el veinte de diciembre según la Ley Federal del Trabajo, se trata como dinero nuevo o ingreso adicional, pese a que forma parte del ingreso anual (nadie te regala dinero, simplemente te lo entrega en más exhibiciones, de ahí que quizá sería mejor acostumbrarse a hablar de sueldo anual en vez de quincenal o mensual). Gastar su totalidad impide evitar deudas en Navidad, lo cual es un problema porque en enero están el predial, los útiles, el transporte, los saldos de meses sin intereses, etcétera.
Segundo, la presión social. Alrededor del 77% de las personas en México planea alguna convivencia decembrina. Esa densidad produce compras de último minuto para hacer regalos, que muchas veces están vinculadas con factores emocionales, por lo que no siempre es fácil ser racional y controlarse.
Tercero, los gastos que se acumulan. Una posada para diez personas sale unos 8.700 pesos mexicanos. Una cena para quince puede acercarse a los 17.000, es decir, un número muy alejado del que manejamos para una comida cotidiana.
La Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) sitúa el desembolso familiar para fiestas en diciembre entre los 11.000 y los 19.000 pesos, mientras que El Economista menciona más de 19.000 al considerar comida, regalos y decoración.
Cómo armar un presupuesto navideño realista
Siguiendo con cómo evitar deudas en Navidad ahora hablaremos del presupuesto. Parto del residual, no del deseo. Sumo nómina, aguinaldo e ingresos extraordinarios. Resto renta, servicios, despensa, transporte y deudas vigentes. Ese remanente es el techo. Si las mensualidades por créditos o préstamos superan el 30% de tu ingreso, alerta, que estás al límite.
Lo siguiente es elaborar un presupuesto para fin de año distinto del presupuesto quincenal o mensual ordinario. Asigno montos cerrados a regalos, posadas, cenas del veinticuatro y del treinta y uno, transporte, vestimenta y/o decoración, un margen para imprevistos del 10% al 15% y en la medida de lo posible un fondo también de entre el 10% y el 15% para enero.
Otra buena idea es anticipar compras. Mi artículo sobre ahorrar para el Buen Fin explica por qué noviembre suele ser más conveniente que el veintitrés de diciembre, siempre respetando una lista y comparando precios.
Regalos, posadas y cena de fin de año: cómo repartir el gasto
Continuando con cómo evitar deudas en Navidad diremos que en regalos lo mejor es hacer una lista de destinatarios y fijar un techo de dinero por persona. Una compra típica parte de los quinientos pesos. Un objeto elaborado puede sustituir un electrónico a meses sin intereses, mientras que el obsequio de última hora es casi siempre el más caro y el peor elegido.
En posadas no asumo las nueve noches. Elijo una o dos y fijo un cupo por evento. Si organizo, convoco una cena colaborativa. Alimentos y bebidas concentran el costo, al tiempo que decoración, velas y piñata son posibles recortes de bajo costo emocional.
En las cenas del 24 y del 31, opto por comer en casa, posible por entre 3.500 y 4.000 pesos para una cena tradicional para cinco personas. Celebrar fuera puede multiplicar de dos a cinco veces el costo. No es obligatorio servir pavo, pierna, bacalao y romeritos juntos. Comprar proteína con anticipación evita el recargo del veinticuatro. Dos cenas en una semana exigen simplificar una o reutilizar insumos. Un reparto del tope —cuarenta por ciento regalos, treinta reuniones, treinta cenas— impide que un rubro devore el presupuesto sin anular lo esencial.
Alternativas al crédito para cubrir gastos de diciembre
El crédito no es ingreso. Para evitar deudas en Navidad privilegio el ahorro previo, el pago con débito o efectivo y la división de gastos. Una reserva quincenal desde octubre sustituye a la tarjeta de crédito, mientras que comprar anticipado reduce precio y prisa. Financiar una posada con crédito personal o empeño invierte la jerarquía prudente.
Si utilizo tarjeta de crédito, no la utilizo para retirar efectivo. A su vez, acepto meses sin intereses solo si el bien dura más que el plazo de pago. Reviso bien la fecha de corte de la tarjeta, porque una compra el veinte y pico puede caer en enero, lo que en ocasiones es bueno y en ocasiones malo según el caso, o sea, dependiendo de si prefieres pagar enseguida y ya resolver eso o si prefieres diferir el pago para al mes siguiente y hacerte cargo del gasto en enero.
¿Te gustó el artículo? A mí me encantó escribirlo. Recuerda que somos Beloz: el uso responsable del crédito en temporadas de mucho gasto.


