Capacidad de pago: guía para calcularla y mejorarla
Antes de tomar cualquier decisión financiera importante, es fundamental calcular nuestra capacidad de pago para entender qué tan lejos podemos llegar sin comprometer nuestra tranquilidad.

Antes de tomar cualquier decisión financiera importante, es fundamental calcular nuestra capacidad de pago para entender qué tan lejos podemos llegar sin comprometer nuestra tranquilidad. En México, donde los gastos esenciales a veces pesan y las oportunidades a veces exigen tomar préstamos o usar tarjetas de crédito, saber cuánto podemos destinar al pago de deudas nos da poder sobre nosotros mismos, porque una buena elección hoy asegura estabilidad en el futuro.
Algunas estadísticas importantes
Según la Encuesta Nacional sobre las Finanzas de los Hogares de 2019, el 56,9% de la población de México tiene compromisos financieros. El 55,4% tiene préstamos hipotecarios, el 11,5% deudas de tarjetas de crédito, el 9,3% de préstamos automotrices y el 8,4% de préstamos de nómina o personales (algunas personas tienen más de un tipo de deuda).
A su vez, solo el 10% de los trabajadores en México no tiene deudas. De hecho, el 20% de los mexicanos destina más de la mitad de su sueldo al pago de deudas y el 43,86% entre el 30% y el 50%, cuando lo recomendable es no exceder el 30% del dinero disponible, o sea de nuestros ingresos netos menos nuestros gastos fijos.
¿Qué es la capacidad de pago?
La capacidad de pago es en algún sentido como una radiografía de nuestras finanzas. Nos muestra de forma clara y directa cuánto dinero tenemos a disposición después de cubrir los gastos personales del mes. Es nuestro margen real de endeudamiento, es decir la cifra que define si podemos afrontar nuestros compromisos financieros. ¿Hasta dónde podemos apretar sin romper?
No hay que confundirla con la capacidad de endeudamiento, que es el tope máximo que deberíamos solicitar al pedir un préstamo o al utilizar la tarjeta de crédito. La capacidad de pago, en cambio, habla de lo que podemos destinar al pago de deudas sin descuidar nuestras necesidades básicas o quedar al borde del abismo.
Cómo mejorar mi capacidad de pago
Conocer cuál es nuestra capacidad de pago nos permite entender hasta dónde podemos llegar sin que nuestras finanzas empiecen a caminar por un risco mortal. Siendo así, tener en claro este número es esencial para controlar nuestra vida económica. A continuación, algunos consejos para organizarnos mejor:
- Planificar con realismo. Ayuda a poner los pies en el piso. Si sabemos cuánto necesitamos para los gastos básicos y las emergencias y cuánto podemos pagar si nos endeudamos, todo es más fácil.
- Tomar decisiones inteligentes. No es solo cuánto tenemos, sino además cómo lo usamos.
- Negociar con información. Llegar a un banco o prestamista con números precisos inclina la balanza a nuestro favor, porque así podemos exigir mejores condiciones. Parte de eso es entender cómo funcionan los distintos métodos de amortización, aunque lo habitual en México es que se aplique el sistema francés.
- Evitar el sobreendeudamiento. Conocer este límite nos protege de quedar atrapados en deudas que quizá no podamos manejar.
- Mejorar nuestro historial crediticio. Pagar a tiempo y no sobreendeudarnos fortalece nuestra reputación financiera, lo que abre puertas que conducen hacia el futuro. Si estamos en una situación muy comprometida, tenemos que hacer todo lo posible para salir del Buró de Crédito.
Cómo saber mi capacidad de pago
Calcular nuestra capacidad de pago es equivalente a dibujar una parte muy importante del mapa de nuestras finanzas. Nos ayuda a saber dónde estamos y hacia dónde podemos ir sin correr el riesgo de tropezar con el peso de las deudas. La fórmula de capacidad de pago es:
Capacidad de pago \= Ingresos mensuales - Gastos fijos mensuales
Un ejemplo de capacidad de pago sencillo: imaginemos que cada mes ingresan 20.000 pesos y que destinamos 12.000 a renta, servicios, despensa y transporte. Quedarían 8.000 para cualquier otra cosa, o sea que podemos destinar el 40% de nuestros ingresos al pago de deudas. Pero ojo: siempre hay imprevistos y otros gastos eventuales que debemos considerar, como aquellas cosas necesarias que no se compran con regularidad (como la ropa, por ejemplo). Ahora, ¿cómo interpretamos el resultado?
- Bajo (menos del 30%). Poco margen. Indica que no estamos caminando sobre el terreno más adecuado. Asumir más deudas podría complicar nuestra estabilidad.
- Medio (30% - 50%). Estamos en un punto más bien saludable. Sin embargo, este nivel requiere de gestionar los créditos de manera inteligente para que nuestras finanzas no se tensen. Algo similar puede decirse de los préstamos, si bien créditos y préstamos tienen sus diferencias.
- Alto (más del 50%). Aquí pisamos terreno fértil. Poder asignar más de la mitad de nuestros ingresos al pago de deudas significa que considerar nuevas líneas de crédito es muy viable.
4 consejos para mejorar mi capacidad de pago
Mejorar nuestra capacidad de pago es una necesidad. Para lograrlo hay que encontrar un equilibrio, entonces es vital hacer que cada peso cuente, de lo contrario construir un futuro más estable será difícil. No obstante, con ciertos ajustes en nuestros hábitos financieros podemos liberar espacio en nuestras finanzas y vivir más tranquilos, algo para lo cual son útiles los siguientes consejos.
Hacer un seguimiento de nuestros gastos
Debemos anotar todo, desde el café diario en el bar hasta el pago del gimnasio. Cuando sabemos dónde va nuestro dinero, podemos tomar mejores decisiones. Existen apps que facilitan esta tarea, aunque un cuaderno es suficiente y tal vez mejor, depende de cuán complejo sea el registro a llevar, lo que varía según diversos criterios, como la cantidad de diferentes tipos de gastos que tengamos. La clave está en identificar esas fugas que pasan desapercibidas. Pensando en esto, es muy importante conocer los 17 tipos de gastos personales que existen y saber cómo realizar un presupuesto.
Evitar nuevas deudas
Antes de firmar otro compromiso, preguntémonos: ¿realmente lo necesito? Si la respuesta es no, a esperar. Prioricemos siempre pagar lo que ya adeudamos antes de sumar nuevas cargas a nuestras finanzas.
Eliminar gastos innecesarios
Revisemos suscripciones, salidas a comer o al cine, esos antojos impulsivos, todos tenemos alguna idea de qué podríamos recortar. De ninguna manera se trata de dejar de disfrutar, sino de disfrutar con inteligencia. Un gasto menos hoy puede ser una oportunidad más mañana.
Consolidar deudas
Si tenemos varias deudas, podemos unificar todo en un único pago a través de un préstamo personal con mejor tasa de interés que las deudas actuales. Esto simplifica la organización y dependiendo de cuánto dure el préstamo puede reducir lo que terminaremos pagando una vez que el préstamo esté saldado.
Tu mejor oportunidad comienza con Beloz
Cuando conocemos nuestra capacidad de pago, sabemos exactamente hasta dónde podemos llegar. La idea de consolidar deudas suena interesante, ¿no? Para eso Beloz tiene el préstamo ideal, sin sorpresas ni complicaciones, con excelentes condiciones y adaptado a tus necesidades. En Beloz México sabemos que cada peso cuenta y que cada decisión importa, por eso no nos gusta decir que te ofrecemos un préstamo: nos gusta decir que te ofrecemos una oportunidad.


