¿Sigue vigente el Crédito a la Palabra? Alternativas existentes
Imagina que estás buscando financiamiento para tu negocio y te hablan de los créditos a la palabra, que tanto ayudaron en la pandemia. Lamentablemente, ese programa fue temporal y ya no está vigente. Sin embargo, existen alternativas, por eso en este artículo te explico qué fueron los créditos a la palabra, quiénes podían solicitarlos, por qué desaparecieron y qué opciones tenemos hoy.

Imagina que estás buscando financiamiento para tu negocio y te hablan de los créditos a la palabra, que tanto ayudaron en la pandemia. Lamentablemente, ese programa fue temporal y ya no está vigente. Sin embargo, existen alternativas, por eso en este artículo te explico qué fueron los créditos a la palabra, quiénes podían solicitarlos, por qué desaparecieron y qué opciones tenemos hoy.
¿Qué fue el Crédito a la Palabra?
¿Qué es Crédito a la Palabra? Durante la pandemia, que repercutió mucho en la economía, el gobierno mexicano lanzó el programa Crédito a la Palabra, destinado a las pequeñas empresas familiares. Administrado por la Secretaría de Bienestar y luego transferido a la Financiera para el Bienestar (FINABIEN), concedía préstamos de 25.000 pesos pensados para ayudar a superar la crisis, con un plazo de devolución de tres años y una tasa de interés del 6,5% anual, mucho más baja que la de mercado (la tasa de interés, por cierto, es algo que siempre debes corroborar en el contrato antes de firmar cualquier préstamo o crédito, más allá de lo que te hayan dicho en el banco o financiera), pero a diferencia del financiamiento convencional no contaba para el historial crediticio, además de que el trámite era muy simple y no requería de garantías o avales.
¿Quiénes podían solicitar el Crédito a la Palabra?
Los principales beneficiarios de los créditos a la palabra eran los dueños de negocios registrados en el Censo del Bienestar que no tenían empleados formales y operaban en sectores no agrepecuarios en áreas urbanas. También incluía a empresas inscritas en el Instituto Mexicano de la Seguridad Social (IMSS) que no habían despedido gente durante la pandemia. Para calificar, era necesario ser mayor de 18 años, tener tu negocio activo desde hacía al menos seis meses y no dedicarse a lo agropecuario.
¿Por qué ya no existen más Créditos a la Palabra?
Hay varios motivos por los que los créditos a la palabra ya no existen y te los comento ahora:
- Finalidad específica. El programa fue creado como respuesta temporal a la crisis del COVID-19, entonces cuando terminó la pendemia su objetivo estaba cumplido.
- Baja tasa de recuperación. Muchos beneficiarios no cumplieron con sus pagos, lo que redujo los fondos disponibles para nuevas rondas y en consecuencia dificultó la sostenibilidad del fondo.
- Transición a otros programas. El gobierno continúa dando financiamiento, como microcréditos y apoyos focalizados, por lo cual la desaparición de los créditos a la palabra de alguna manera continuaba por otros medios.
¿Qué alternativas existen hoy al Crédito a la Palabra?
Afortunadamente, hay alternativas a los créditos a la palabra, desde programas gubernamentales hasta ofertas privadas. Te las presento:
- Microcréditos del Bienestar. Similares a los créditos a la palabra, son gestionados a través de la FINABIEN. Se trata de préstamos accesibles destinados a microempresas. Puedes consultar en sus sucursales con tu CURP para ver si calificas.
- Otras opciones gubernamentales. Programas como los Préstamos del Bienestar (dan hasta 45.000 pesos, según el caso) y el del Banco del Bienestar (préstamo de 25 mil pesos) e iniciativas como Mujer Primavera, dos de las fuentes de financiamiento para emprendedores que existen en México, algo que no siempre es fácil de conseguir para los negocios que recién se inician. Hace un tiempo escribí una guía de finanzas para emprededores, por cierto, confío en que te resultará interesante.
- Líneas de crédito de entidades privadas. Los bancos comerciales, las financieras y las fintechs conceden préstamos y líneas de crédito y en muchos casos es posible tramitarlas online. Los requisitos de los bancos suelen ser mayores, aunque también te darán más dinero y una tasa de interés más baja.
Preguntas frecuentes sobre los Créditos a la Palabra
¿Cómo solicitar un Crédito a la Palabra en 2025?
En 2025 no puedes solicitar un Crédito a la Palabra, porque el programa dejó de aceptar aplicaciones en 2021 (solo estuvo vigente durante la pandemia). Si buscas algo similar en México (es decir, financiamiento gubernamental, que por lo general ofrecen mejores condiciones que los préstamos de bancos, financieras y fintechs) tienes alternativas como los Microcréditos del Bienestar (gestionados a través de la Financiera para el Bienestar (FINABIEN)), los Préstamos del Bienestar y el del Banco del Bienestar (préstamo de 25 mil pesos) e iniciativas como Mujer Primavera.
¿Qué pasa si no pagué mi Crédito a la Palabra?
Si no has pagado tu Crédito a la Palabra, la Financiera para el Bienestar (FINABIEN), quien maneja la recuperación desde 2023, intentará que saldes tu deuda. Si bien no afecta a tu Buró de Crédito, podrías tener dificultades para obtener apoyos gubernamentales en el futuro (y también es posible que recibas alertas y notificaciones de deuda). Lo mejor es acercarte a una sucursal con tu CURP para regularizar la situación y evitar complicaciones mayores.
¿Cómo puedo pagar mi Crédito a la Palabra de 25 mil pesos?
Para pagar tu Crédito a la Palabra, dirígete a cualquier sucursal de la Financiera para el Bienestar (FINABIEN) con tu CURP y obtén tu referencia de pago para liquidarlo en efectivo o por medio de transferencia. Si quieres consultar tu saldo (los 25 mil pesos más los intereses correspondientes), ingresa a portal web de la Secretaría de Bienestar o llama a la FINABIEN (800 200 0616).
Impulsa tu negocio con la opción correcta
Ahora que estás al tanto de qué pasó con los préstamos a la palabra y de qué alternativas tienes, sabes que existen opciones gubernamentales y privadas, como las líneas de crédito. Obtener financiamiento de un banco suele ser más complejo debido a los mayores requisitos, que en ocasiones significan más papaleo y más tiempo de espera y que no siempre te aprobarán. Las financieras y las fintechs, en cambio, son más accesibles. Beloz, por ejemplo, te ofrece líneas de crédito renovables: te damos un monto del que usas solo lo que quieres, el resto queda a disposición para cuando lo necesites y a medida que pagas el saldo se renueva. En el jardín de las finanzas, Belozfi está aquí para ayudarte a que tu negocio florezca fresco y fuerte.


