Crédito empresarial: qué es, tipos y cómo solicitarlo
Ser exitoso en el mundo de los negocios requiere de mucho más que ganas: hace falta tener dinero y muchas veces ese dinero no está disponible. Desde los emprendimientos que recién se inician hasta las empresas consolidadas, el financiamiento es indispensable. Por eso, en este artículo hablaremos de qué se entiende por crédito empresarial, qué tipos de financiamiento para empresas existen y cómo puedes usarlos.

Ser exitoso en el mundo de los negocios requiere de mucho más que ganas: hace falta tener dinero y muchas veces ese dinero no está disponible. Desde los emprendimientos que recién se inician hasta las empresas consolidadas, el financiamiento es indispensable. Por eso, en este artículo hablaremos de qué se entiende por crédito empresarial, qué tipos de financiamiento para empresas existen y cómo puedes usarlos.
Todos los negocios, sean grandes o pequeños, siempre enfrentan retos: pagar a proveedores, surtir el inventario o crear un nuevo producto o servicio. No importa si eres un emprendedor que recién empieza o un empresario con años de experiencia, entender cómo funciona el sistema de crédito empresarial te permitirá hacer crecer tu negocio más allá de lo que podrías hacerlo crecer sin él.
¿Qué es un crédito empresarial?
¿Qué se entiende por crédito empresarial? Un crédito empresarial es dinero que te presta un banco, una fintech o alguna otra institución financiera para que tu empresa pueda seguir funcionando o expandir sus operaciones. Hablamos de cuestiones como comprar equipamiento o materias primas, pagar rentas o lanzar esa idea que tienes en la cabeza. En México, las PYMES y los emprendedores aprovechan mucho este tipo de instrumento porque hacer crecer un negocio no es sencillo.
¿Para qué sirve el crédito empresarial?
Ahora que sabes qué se entiende por crédito empresarial, hablaremos de para qué sirve. A continuación, algunos ideas de para qué puedes usarlo:
- Gastos del día a día. A veces el flujo de efectivo es más lento de lo que debería y necesitas pagar sueldos, servicios, la renta, etcétera.
- Impulsar proyectos. ¿Tienes una idea que te parece ganadora, como abrir una nueva sucursal o lanzar un producto innovador? Con un crédito empresarial puedes invertir en eso y no esperar años para juntar el capital.
- Comprar inventario. Si vendes productos, disponer de inventario es fundamental. Los préstamos empresariales te permiten comprar mercancía al por mayor y aprovechar descuentos por cantidad.
- Hacer crecer tu negocio. Expandir tu negocio, sea a través de la contratación de más empleados o de la compra de un local más grande, implica disponer de dinero que puedes conseguir por medio de un crédito empresarial.
- Comprar equipamiento. Si necesitas una máquina nueva o un software, los préstamos empresariales son una muy buena opción.
Tipos de créditos empresariales
En este apartado comentaremos algunos ejemplos de crédito empresarial. No todos los tipos de financiamiento empresarial son iguales y dependiendo de lo que tu negocio necesite, uno será más adecuado que otro. Por ese motivo, en este apartado veremos cinco tipos de créditos empresariales que puedes considerar para comenzar con tu emprendimiento.
Crédito comercial
El más habitual. ¿Tienes que pagar a proveedores o surtirse de inventario pero el efectivo escasea? Con este tipo de crédito puedes resolverlo rápido. Es más bien para el corto plazo, similar a los microcréditos.
Crédito hipotecario empresarial
¿Sueñas con un local propio o una nave para expandir tus operaciones? Este tipo de crédito es como un préstamo hipotecario para empresas. Te dan dinero para comprar o construir y lo pagas durante diez, quince, incluso más años. El inmueble queda como garantía, así que atención, porque tener problemas con los pagos podría significar perderlo.
Crédito revolvente
Línea de crédito flexible. Te aprueban un límite, usas lo que necesitas y pagas intereses solo sobre lo que gastas. Ideal para emergencias o cuando no sabes exactamente cuánto terminarás gastando.
Crédito de habilitación o avío
Si tu negocio produce algo, como en el caso de una fábrica o un taller, un crédito de habilitación o avío es perfecto. Te prestan para la materia prima, los sueldos o lo que haga falta en relación con la producción. Pagas cuando vendes, por lo tanto facilita muchas cuestiones.
Crédito prendario
¿Tienes maquinaria, equipo o un carro que puedas poner como garantía? Con este tipo de crédito, usas tus bienes para que te presten. Si no pagas, el banco o prestamista se queda con ellos, similar a lo que ocurre con el hipotecario empresarial, pero es una muy buena opción si recién estás empezando y no tienes mucho historial crediticio.
5 beneficios de los créditos empresariales
Ahora que ya conoces los diferentes tipos de créditos empresariales que existen, comentaremos qué ventajas ofrecen.
Acceso a liquidez inmediata
Cuando el dinero no alcanza, un crédito empresarial funciona como solución inmediata. Puedes utilizarlo para pagar deudas urgentes o para aprovechar una oferta, por ejemplo.
Impulso al negocio
Con dinero extra a disposición, puedes hacer crecer tu empresa: contratar más personal, abrir otra sucursal o lanzar una campaña de publicidad.
Flexibilidad en el uso
Es posible usar el dinero en lo que tu negocio necesite, desde compra de materias primas hasta equipos nuevos.
Mejora de historial crediticio
Si pagas puntualmente, el historial crediticio de tu empresa mejora, lo que te permitirá obtener mejores préstamos en el futuro.
Oportunidades de crecimiento
En ocasiones, las grandes oportunidades llegan de sorpresa y sin efectivo se escapan.
Cómo obtener un crédito empresarial
¿Estás decidido a pedir un crédito empresarial? No se trata de una decisión que debas tomar con liviandad, por lo que ahora vamos con cinco pasos para no cometer errores al momento de obtener financiamiento.
Estar legalmente establecido
Tu negocio tiene que estar en regla con el SAT. Si eres empresa, saca tu acta constitutiva. Si eres persona física, tu RFC es esencial.
Contar con la documentación necesaria
Reúne estados de cuenta, comprobantes de ingresos y tu plan de negocios. Cada banco puede pedirte algo más, aunque cuanto más organizado estés más rápido se resolverá todo.
Demostrar capacidad de pago
Aquí importa tu historial crediticio y cuánto genera tu negocio. Si tienes buen score en el Buró y puedes demostrar que tus ingresos son regulares y sólidos, tendrás muchas más posibilidades de obtener lo que buscas.
Tener aval o garantía
Algunos créditos piden aval o poner algo como garantía, como un coche, una propiedad o una máquina.
Comparar opciones
De ninguna manera optes por el primer banco o prestamista que encuentres. Investiga distintas opciones y compara tasas, plazos, si el monto que te ofrecen es suficiente y las demás condiciones que haya, como puede ser un seguro obligatorio.
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